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A dos años de que invadieron la calle Roma, dirigente del mercado “Popular” llama a sus compañeros a regresar a sus locales en la colonia Playón Sur
REDACCIÓN-CI
Minatitlán, Ver. A casi dos años que un grupo de comerciantes del mercado “Solidaridad-Popular” abandonó las
instalaciones de la colonia Playón Sur para establecerse en la calle Roma y avenida Justo Sierra, el
dirigente de dicha plaza, Iván Martínez, llamó a la reconciliación y recapacitación para ocupar los locales
que se encuentran acéfalos desde la cancelación de lo que sería la nueva plaza, a través de la Secretaría
de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU).
“Creo que ya es mucho tiempo en el cual, ellos ya debieron de haber valorado, en el cual ellos
recapaciten y vuelvan otra vez al mercado”, respondió la fuente de información ante los
cuestionamientos de la invasión en calles de la colonia Nueva Mina.
Estimó la fuente que se han cumplido alrededor de dos años desde que los agremiados decidieron llegar
a la vía pública, tiempo que se ha prolongado de manera inesperada.
Respecto al futuro de los locales deshabitados desde que estalló el conflicto, manifestó que: “yo creo
que los espacios se tienen que ocupar de alguna u otra manera, se les hace la invitación, yo creo que,
habrá formas en la cual se le haga la invitación a otras personas que quieran ocupar dichos locales”.
Reconoció que la imagen que genera la ausencia de comerciantes dentro de sus locales, es de
abandono, situación que deberán de combatir conforme a lo reglamentario.
Martínez calculó que son entre 40 a 60 los espacios abandonados, sumado al desmantelamiento que
sufrieron en el proceso de lo que se pensó sería la construcción de la nueva plaza, bajo la inversión del
Gobierno Federal.
“Yo creo que uno de los motivos es el alto costo para rehabilitar los locales, entonces, deberemos de
esperar”, agregó el dirigente de la plaza comercial.
Cabe recordar que el conflicto inició en el 2022, cuando no todos los locatarios del “Popular-Solidaridad”
estuvieron de acuerdo en abandonar el inmueble, esto, ante el temor de perder sus espacios bajo la
llegada del proyecto de SEDATU.
Fue así como se dio la división de los vendedores, siendo una 30% promedio, de los locatarios que
decidieron salirse del lugar en lo que se pensó sería la edificación de un moderno inmueble.
Sin embargo, al no llegarse a un acuerdo, el Gobierno decidió cancelar los recursos para la obra que
quedó suspendida en su totalidad. Desde ese entonces, los vendedores han permanecido en la vía
pública.