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Con lonas, desesperada madre pide que le dejen ver a su hija; exhibe corrupción en el Juzgado de lo Familiar en Minatitlán
***Gerhard Ignacio Hernández Pulido, nieto del ex alcalde Ignacio Hernández Berruecos, señalado de corromper a las autoridades para arrebatar a la menor
REDACCIÓN-CI
Minatitlán, Ver. «Mi lucha por la justicia sigue Stanza. Pronto estaremos juntas», se lee en la más de 15 lonas que fueron colocadas en puntos estratégicos de Minatitlán, donde Carolina Juárez Blas, madre de una pequeña de 6 años que le fue arrebatada presuntamente por las influencias y poder económico de su padre, Gerhard Ignacio Hernández Pulido, nieto del exalcalde Ignacio Hernández Berruecos, con lo que se tiene por intención visualizar la probable corrupción dentro del juzgado de lo familiar.
Desde la madrugada de ayer, dichos mensajes se lograron observar en puntos como: Plaza del esquitero en el Centro, avenida Justo Sierra, gasolinera del Mango, puente del Tecnológico, entrada de la avenida Reyes Azteca, y frente al monumento a Niños Héroes en la colonia Petrolera.
«Ningún poder económico será suficiente para detener mi lucha, el poder de Dios está por encima de la corrupción de la tierra», se lee en los impresos, haciendo referencia a las probables anomalías que se vivieron en medio del proceso legal a cargo de la jueza del Juzgado Décimo Segundo de Primera Instancia Especializado en Materia de Familia, María Concepción Andrade López.
En entrevista efectuada El día 7 de diciembre, Carolina Juárez recordó que fue en el mes de junio cuando Gerard llegó a la casa de ambos ubicada en la colonia Nueva Tacoteno, y por la fuerza se llevó a la infante que procrearon.
Con todo y las pruebas presentadas en video, mensajes y audios, la encargada de impartir justicia decidió brindar la guarda y custodia provisional al individuo, que a la fecha reconoció en el proceso sus problemas de adicciones por lo que se considera la menor corre grave peligro.
En lo que respecta a la parte jurídica que asesora a Carolina, no daban crédito a la resolución, pues las pruebas eran por demás contundentes ante el hecho que hoy los mantiene en una lucha contra el poder adquisitivo de la familia Hernández Berruecos y la probable corrupción dentro del juzgado de lo familiar.
Vía telefónica, Carolina hizo responsable de lo que le pueda pasar a ella o a sus familiares, a Gerhard Ignacio, al igual que lo responsabiliza de los probables daños que pudieran presentarse en las lonas que hoy exhiben el caso.