Coatzacoalcos

*Hijo de periodista detenido rechaza acusaciones y denuncia irregularidades en el proceso*

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Un presunto testigo protegido que acusa al reportero Rafael León Segovia, conocido como “Lafita León”, de recibir dinero del narcotráfico, sería el principal elemento que lo mantiene detenido, afirmó su hijo, Gardiel Josué León Oropeza.

Enrique Burgos

En declaraciones a medios de comunicación, Gardiel Josué León Oropeza calificó las imputaciones contra su padre como infundadas y advirtió que el caso representa una amenaza a la libertad de expresión.

El joven, quien se identificó como trabajador de una empresa petrolera en plataformas, señaló que la detención del periodista ocurrió la mañana del 24 de diciembre, alrededor de las 8:55 horas, en las inmediaciones de su domicilio.

Indicó que a su padre se le atribuyen delitos relacionados con “terrorismo”, acusación que —dijo— carece de sustento y distorsiona el ejercicio de la labor periodística.

León Oropeza denunció presuntas irregularidades durante el aseguramiento, entre ellas la retención de un vehículo que, aseguró, ya no pertenece a su padre, así como la incautación de dinero cuya cantidad no ha sido claramente acreditada.

Explicó que, aunque en videos y audios se mencionan 43 mil pesos, en la Fiscalía solo le fue entregada una suma menor, sin que exista constancia formal dentro del expediente, situación que consideró contradictoria y sin pruebas claras.

Asimismo, informó que la defensa legal solicitó conocer la identidad del supuesto testigo protegido que acusa a su padre de recibir recursos del narcotráfico, petición que fue negada por las autoridades bajo el argumento de salvaguardar la integridad de dicha persona.

Según el entrevistado, esta negativa dificulta conocer con precisión los cargos y los elementos probatorios en contra del comunicador.

En relación con el señalamiento de terrorismo, Gardiel Josué sostuvo que su padre no ha estado vinculado con actos violentos y que su trabajo informativo no constituye un delito ni tiene como finalidad generar pánico.

Añadió que, hasta el momento, la Fiscalía no ha presentado evidencia pública que respalde estas acusaciones.

Finalmente, expresó su preocupación de que el caso pueda sentar un precedente negativo para el ejercicio periodístico en el país, al considerar que se enmarca en un contexto de violencia y presión contra comunicadores.

Reiteró que su familia rechaza categóricamente las imputaciones y exigió que el proceso se conduzca con transparencia y respeto al debido proceso.

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