Policiaca
¡Indolencia de autoridades!
OMAR VÁZQUEZ VALENCIA
Jáltipan de Morelos. Bajo la exigencia de justicia real es como marcharon la tarde de ayer, amigos, conocidos, vecinos y familiares del vigilante Víctor N, vinculado a proceso por el asesinato de Gladys Merlín y de su hija Carla Enríquez.
La protesta pacífica que abarcó varias calles, concluyó en la carretera federal, donde bloquearon el paso en ambos sentidos por más de tres horas con la intención de ser escuchados por alguna autoridad, lo que jamás pasó.
En una carta abierta, los inconformes pusieron de manifiesto que el vigilante tuvo la mala fortuna de estar el día y hora equivocada en la residencia 220 de la calle Correos del Barrio Segundo, en Cosoleacaque, donde fueron privadas de la vida las conocidas damas.
Detalla el escrito que, desde el momento de los hechos, Víctor, estuvo en pleno contacto con autoridades ministeriales que en más de una ocasión lo requirieron y con los que colaboró con la intención de aportar los datos necesarios en medio del sonado caso.
Aparentemente sin una orden de aprehensión, violando sus derechos humanos y de paso sin pruebas, fue detenido y ahora vinculado a un proceso que de entrada tardará cinco meses antes de dictaminarse cualquier situación.
En el comunicado pidieron dejar de lado el utilizar a “chivos expiatorios” como lo estarían haciendo con Víctor, que por 14 años brindó sus servicios al Ipax, siendo que hoy se enfrenta contra del sistema de la corrupción y montajes.