Minatitlán
Supuestos defensores de Derechos Humanos fomentan la corrupción y usurpan profesión; esto se consolida como un delito que puede alcanzar hasta tres años de prisión: abogado.
***Ser licenciado en Derecho, contar con cédula profesional, requisitos básicos para formar parte de la CNDH.
***Muchos de los falsos defensores de Derechos Humanos “litigan” en juzgados y promueven la corrupción.
***Ponen en riesgo a los clientes que confían en los falsos litigantes.
OMAR VÁZQUEZ VALENCIA-CI
Minatitlán, Ver. El abogado Raúl Brito Molina hizo un llamado urgente a jueces y autoridades en el sentido de dejar de brindar “atenciones” a falsos litigantes que se escudan bajo “charolas” de Derechos Humanos, lo que alimenta el cáncer de la corrupción.
Advirtió que el usurpar una profesión alcanza una pena de hasta tres años de cárcel, expresando que: “es algo incorrecto de los juzgadores que les den cabida, el propio código de procedimientos civiles señala que quienes deben de representar a sus clientes son abogados, licenciados en derecho, quienes deben de contar con cédula profesional, entonces, vienen personas que no son abogados, pero que traen charola de los Derechos Humanos y vienen a exigir que los atiendan».
Entrevistado este día en las instalaciones del Juzgado Décimo de lo Familiar, denunció que han detectado casos de los llamados “coyotes”, considerados como usurpadores de funciones que acatan el ostentarse con una charola en busca de recibir beneficios a favor de clientes.
«Como no saben promover a favor de sus clientes, llegan con el dinero por delante, en efecto que se les atienda, y eso es un cáncer que no se ha podido erradicar», sostuvo la fuente.
Fue tajante en señalar, que aquellos que se ostentan como mediadores de los Derechos Humanos, pero que no cuentan con una cédula profesional, están imposibilitados para ejercer una representación legal de ningún sentido, y mucho menos dentro de un juzgado, esto apegado a la ley.
Añadió que: «Los litigios deben de ser atendidos por un licenciado en derecho, con conocimiento de la materia, porque si no, dejan en estado de indefensión a sus propios clientes».
De acuerdo con lo dicho por el abogado, todo representante de los Derechos Humanos tuvo por lo menos que cursar la licenciatura, y contar con cédula profesional.