Cosoleacaque

(+VÍDEO) Viven con miedo bajo el puente: familias temen una tragedia por camiones sin control en La Ica

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DANNA PALMEROS-CI

Cosoleacaque, Ver. Cada vez que un tráiler baja a toda velocidad por la autopista elevada que atraviesa la colonia Agustín Melgar, las familias que viven bajo el puente “La Ica” contienen la respiración. Para ellas, el rugido de los frenos ya no es rutina: es una señal de peligro.

Entre esas familias está Marta Elena Colmenares, vecina del callejón Luis Echeverría, quien ha alzado la voz —una vez más— ante el riesgo que enfrentan por vivir a unos metros de un tramo donde los accidentes son frecuentes y cada vez más peligrosos.

“El otro día casi se voltea un camión sobre las casas. Y ya han pasado cosas peores”, cuenta Marta, visiblemente preocupada. Recuerda un hecho reciente, cuando una pipa terminó incrustada contra una estructura, a centímetros de caer sobre una vivienda.

Las pendientes pronunciadas y la falta de vibradores o señalamientos preventivos han convertido este paso elevado en una trampa sin aviso. Y aunque los incidentes se repiten, las autoridades no han respondido, aseguran los habitantes.

“Había vibradores antes… pero los quitaron. ¿Por qué? No sabemos. Y desde entonces esto se ha vuelto tierra de nadie. Si no hacen algo pronto, va a pasar una desgracia”, advierte la vecina.

Los habitantes piden acciones urgentes: infraestructura vial preventiva, evaluación del tramo y presencia de autoridades que, al menos, escuchen. Porque, dicen, ya no quieren vivir con miedo.

“La próxima vez puede ser peor. Queremos soluciones, no excusas”.

DANNA PALMEROS-CI
Cosoleacaque, Ver. Cada vez que un tráiler baja a toda velocidad por la autopista elevada que atraviesa la colonia Agustín Melgar, las familias que viven bajo el puente “La Ica” contienen la respiración. Para ellas, el rugido de los frenos ya no es rutina: es una señal de peligro.

Entre esas familias está Marta Elena Colmenares, vecina del callejón Luis Echeverría, quien ha alzado la voz —una vez más— ante el riesgo que enfrentan por vivir a unos metros de un tramo donde los accidentes son frecuentes y cada vez más peligrosos.

“El otro día casi se voltea un camión sobre las casas. Y ya han pasado cosas peores”, cuenta Marta, visiblemente preocupada. Recuerda un hecho reciente, cuando una pipa terminó incrustada contra una estructura, a centímetros de caer sobre una vivienda.

Las pendientes pronunciadas y la falta de vibradores o señalamientos preventivos han convertido este paso elevado en una trampa sin aviso. Y aunque los incidentes se repiten, las autoridades no han respondido, aseguran los habitantes.

“Había vibradores antes… pero los quitaron. ¿Por qué? No sabemos. Y desde entonces esto se ha vuelto tierra de nadie. Si no hacen algo pronto, va a pasar una desgracia”, advierte la vecina.

Los habitantes piden acciones urgentes: infraestructura vial preventiva, evaluación del tramo y presencia de autoridades que, al menos, escuchen. Porque, dicen, ya no quieren vivir con miedo.

“La próxima vez puede ser peor. Queremos soluciones, no excusas”.

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