Policiaca
¿Y la justicia para el resto de los homicidios?
OMAR VÁZQUEZ VALENCIA
Cosoleacaque. Al darse supuestos avances en materia de investigación por el asesinato de la doctora Gladys Merlín y de su hija Carla Enríquez, hechos que fueron condenados por el mismo presidente Andrés Manuel López Obrador, la sociedad en general se pregunta, ¿Cuándo darán la misma importancia a los cuatro homicidios ocurridos tan solo en el mes de febrero en la misma cabecera, y los 42 registrados en 2020?
Una de las muertes más sonadas se dio un par de días después del crimen de la familia Enríquez Merlín, el del músico religioso Felipe de Jesús Reyes Torres, joven estudiante de 20 años que salía de la iglesia central de la ciudad para ser sorprendido en una aparente confusión por hombres armados que le dieron muerte en ataque directo en vía pública.
El dolor y consternación que sentía el pueblo de Cosoleacaque, terminó de agudizarse con el crimen al que autoridades ministeriales dieron la más mínima importancia, y del que incluso, poco o nada se sabe de los avances en cuanto a la investigación.
Contrario al doble asesinato al que se le asignó un grupo especial, junto con los recursos necesarios para resolver el tema del que el gobernador Cuitláhuac García Jiménez, advirtió: “no quedaría impune”, pues la Fiscalía trabajaba ya en eso.
Esto una vez más desató polémica e inconformidad, en medio de la clara desigualdad para atender a las familias, siendo las aseveraciones del mismo presidente Andrés Manuel López Obrador, que dijo el caso sería resuelto pues en su gobierno no hay impunidad.
Contraste a los 42 homicidios del año 2020 en Cosoleacaque y 48 en la ciudad vecina de Minatitlán, los que juntos acumularon 90 decesos de los que nunca se supieron avances o resultados muy a diferencia del asunto de la familia Merlín.
A las estadísticas se agrega la matanza de la colonia Obrera, en Minatitlán en 2019, y posterior el ataque del bar “Caballo Blanco”, en Coatzacoalcos, crímenes impunes y sin respuesta.