Policiaca
A un año de distancia, sin justicia para “Lalo” y Hary, víctimas de ebrio conductor que sigue libre en Minatitlán
OMAR VÁZQUEZ VALENCIA
Minatitlán, Ver. Este lunes 30 de enero se cumplió el primer aniversario luctuoso de Eduardo Martínez Solís, “Lalo”, joven motociclista que junto a su mejor amigo fueron impactados por ebrio empleado petrolero que a este tiempo de distancia sigue sin responder por los gastos médicos que representa la dura rehabilitación del único sobreviviente del impacto reportado en la avenida Justo Sierra y Mérida.
Es precisamente Hary Castillo Ramírez el que logró recordar a 365 días de ocurrido los hechos, la madrugada que cambió su vida y costó el existir de su compañero de infancia.
Estimó el joven de 20 años, que a lo largo de este periodo han invertido más de medio millón de peso en temas de rehabilitación, cirugías, medicamentos y un proceso que le permite recuperar la vida que le cambió en un abrir y cerrar de ojos.
“Lalo” y Hary es la pareja de amigos que aquel día circulaban con preferencia vial, a bordo de una moto en avenida Justo Sierra, siendo impactados por Ángel Cristóbal Salazar, empleado petrolero que, en presunto estado de ebriedad, chocó de tal forma a las hoy víctimas, que salieron proyectados a unos 10 metros de distancia del punto de encuentro.
Automovilistas confirmaron que en ese amanecer Ángel Cristóbal intentó darse a la fuga, quedando en el pavimento “Lalo”, el que a decir de paramédicos murió de manera instantánea.
No así Hary, el que gravemente herido fue canalizado a un hospital con una de sus extremidades materialmente destrozadas, pero que en un año ha logrado recuperar.
Gracias a la presión social, Ángel Cristóbal quedó dentro de los separos y después consignado ante un Juez, que al final del proceso decidió ponerlo en libertad una vez que se dictaminó tenía que responder con una indemnización a los deudos, lo que por ley le amparaba al probable homicida que a las pocas semanas dejó el Centro de Reinserción Social (CERESO) Duport Ostión.
Contrario al tema del sobreviviente que un año después confirmó nunca recibió un solo peso del empleado petrolero, corriendo todos los gastos a través de su familia que se mantuvo con él hasta la actualidad.
La muerte de “Lalo” generó durante las primeras semanas una serie de manifestaciones, incluso marchas en reclamo de justicia, tema que hoy día se recuerda como uno de los accidentes más aparatosos y que conmocionó a toda una sociedad que salió a las calles a clamar justicia, justicia que para Hary, sigue sin llegar.
Ayer, amigos y familiares recordaron a Eduardo, siendo a través de redes sociales donde perpetuaron al joven que al morir contaba con 20 años, quedando como una doble víctima: primero por el homicida y después por la autoridad “ciega”, según se leyó en un amplio texto difundido por sus allegados

