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(+VIDEO) Acusan maltr@t0 y discr1min@ción a joven con síndrome de Down en hospital de PEMEX
DANNA PALMEROS-CI
Minatitlán, Ver. Una grave denuncia por presunto trato discriminatorio y negligencia institucional fue presentada por la defensora de derechos humanos Siumill Rico Gil, en relación con lo ocurrido a un joven con síndrome de Down y su madre en el Hospital Regional de PEMEX en Minatitlán.
De acuerdo con la también abogada, el incidente se remonta al pasado 27 de mayo, cuando el paciente fue ingresado a causa de una trombosis. Debido a su condición, el joven no puede comunicarse verbalmente y depende completamente del cuidado de su madre, quien ha estado presente en todo momento.
Durante la hospitalización, madre e hijo se encontraban en el tercer piso —área destinada a pacientes delicados— cuando personal del hospital, incluidos trabajadores sociales, enfermeras y la jefa de piso, reaccionaron de manera hostil ante el intento de la mujer de ingresar una silla de ruedas y una bebida energética para mantenerse alerta durante las guardias.
“Le gritaron, la amedrentaron. No permitieron el acceso de objetos necesarios para su acompañamiento, como si fuera un crimen cuidar de su hijo”, explicó Rico Gil.
Uno de los momentos más indignantes, señala la defensora, fue protagonizado por un enfermero identificado únicamente como Alexis, quien habría afirmado:
“En la universidad no nos enseñaron a ser empáticos con los pacientes”.
Frente a este tipo de actitudes, Rico Gil cuestionó la preparación del personal de salud:
“No se trata solo de aplicar una inyección. El trato digno también cura. No es posible que eso no lo enseñen”.
La queja ya fue formalizada ante las autoridades del hospital; sin embargo, la única acción tomada hasta ahora fue un exhorto verbal a los trabajadores implicados.
“Fue como una palmadita en la espalda. Les dijeron: ‘trátenlos bien’. Eso no es sanción, es encubrimiento”, declaró la activista.
Finalmente, pidió públicamente que no haya represalias contra el paciente ni su madre, en caso de requerir atención médica nuevamente. “Ser diferente no debería ser sinónimo de sufrir más. Lo mínimo que merecen es respeto”, concluyó.

