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Don Arnulfo: entre el abandono y la miseria; vive en lo que fue un camorote de tráiler en Minatitlán
REDACCIÓN-CI
Minatitlán, Ver. Una mirada cansada en los ojos color turquesa, se refleja en el rostro de Arnulfo Benítez Carbajal, un hombre que a pesar de vivir en medio de la mancha urbana, duerme entre basura y un pedazo de lo que en su momento fue el camarote de un tractocamión, lo que adoptó como un hogar entre el olvido y pobreza.
Durante los últimos cinco años, ha sobrevivido gracias a la ayuda de vecinos de la colonia Nueva Mina, lugar al que llegó como velador de un taller mecánico asentado sobre la calle Habana, el cual colapsó al tiempo y fue cerrado por una disputa legal, quedando sin el empleo que le ayudaba a sostenerse, permaneciendo a unos 50 metros de ese mismo lugar, hasta en la actualidad.

Como parte de su liquidación, su ex patrón le facilitó la cabina del tráiler que acomodó frente a la carretera Transístmica con calle Montevideo, forjando ahí su nuevo hogar.
Dice ser originario de la Ciudad de México, que, desde hace más de cinco décadas llegó al sur de Veracruz al acompañar a su padre que tenía predios en la zona rural de Minatitlán. Este murió ya hace algún tiempo, por lo que se quedó solo en esta región, iniciando así la lucha diaria.
A pesar de vivir rodeado de tiendas comerciales, gasolineras; un salón de fiesta y hasta de una agencia de autos, Arnulfo no cuenta con servicios básicos como: agua potable, energía eléctrica. Siquiera con una estufa. «No cocino, compro mi comida ya hecha; para bañarme busco, y para mis necesidades también voy al campo».
Su cabello blanco llega al hombro, distinguido por esa barba y bigote que no han recibido un corte desde hace mucho, dejando notar el paso del tiempo y el descuido en sus maltratadas manos; a las que la vejez no le ha perdonado. Su piel blanca se confunde entre los estragos del paso de los prolongados días en los que no recibe una ducha, pero con todo y esto sigue cuerdo y respondiendo firmemente a los cuestionamientos del reportero.

«Tengo como 5 años viviendo aquí, vivo solo y he logrado salir adelante», dijo Arnulfo. En un breve recorrido en su refugio, se constató que logra pasar las lluvias y cubrirse del sol en un techo compuesto por cartón, hule y láminas que tiene como base principal, lo que fue el camarote de un tráiler.
Hoy día, vecinos siguen apoyando con lo que pueden, al hombre que aseguró no tener familia. Otros más hicieron el llamado a este corresponsal para exponer la situación del anciano, al que buscan darle una esperanza de vida digna para pasar sus últimos años.

