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Es una situación de “terror”, asegura mamá de Carlos Emilio, duranguense que desapareció tras ir al baño de un bar de Mazatlán
AGENCIAS
El 5 de octubre, Carlos acudió con su familia a una terraza emblemática y tras ir al baño, no volvieron a saber de su paradero.
Como una situación de “terror” describió la señora Brenda Valenzuela, madre de Carlos Emilio Galván Valenzuela, el joven de 21 años originario de Durango que desapareció el 5 de octubre después de acudir al bañode Terraza Valentino, en Mazatlán, Sinaloa.
Este 15 de octubre se cumplen 10 días de la desaparición y la madre aseguró que no hay avances, ni respuestas, ni líneas de investigación concretas con la desaparición de su hijo, quien apenas en septiembre se graduó de la licenciatura en Gastronomía.
“Es totalmente reprobable que una persona pueda desaparecer entrando al baño de un establecimiento que es emblemático en la ciudad de Mazatlán, que está en pleno corazón turístico. Es incomprensible”, reclamó la madre en entrevista para EL UNIVERSAL.
Carlos Emilio viajó con su familia paterna a Mazatlán y acudieron todos a convivir a un sitio y posteriormente su hijo junto con dos primas mayores, decidieron acudir a Terraza Valentino. De acuerdo con los testimonios de las primas, los tres se instalaron en una mesa, pidieron sus bebidas y Carlos Emilio avisó que iría al baño, pero no lo vieron salir.
Lo ven que va al baño, pasan 10 minutos y una prima dice ‘ya es mucho tiempo porque no puede tardar tanto en el baño’. Una de ellas se levanta y va a buscarlo, pero hay personal del establecimiento que le dice ‘aquí no puedes pasar’, y a pesar de que les dice que está buscando a una persona, le piden que se retire. Hace el intento por asomarse y ve que había una persona ahí en el baño, pero dice que los zapatos no eran los de mi hijo”, relató la madre.
Aseguró que la desaparición de su hijo es puntual: no desapareció en la playa, en el malecón, transitando en carretera, o en la calle de noche. “Es en un establecimiento que es ícono del turismo, donde está pagando un servicio; un establecimiento de un funcionario público y quieren lavarse las manos”, reprochó.
El bar es propiedad de Ricardo Velarde Cárdenas, secretario de Economía de Sinaloa. En un comunicado, el bar aseguró que entregó las videograbaciones desde el primer momento en que se requirieron.
Sin embargo, la señora Brenda Valenzuela aseveró que le inquieta que las grabaciones se hayan entregado días después porque cree que pudieron haber sido manipuladas o editadas. “Yo no sé en qué condiciones se encuentran esos videos”.
Además de las videograbaciones del establecimiento, apuntó otras dos inconsistencias como la falta de rastreo del celular de su hijo. Contó que las primas se comunican constantemente al celular de Carlos Emilio y fue cerca de las 3:15 de la mañana que el dispositivo fue apagado. La madre reclamó que no se haya rastreado laúltima ubicación antes de que lo desaparecieran. “Y estamos en el día 10”, criticó.
Y otro punto que observó fue que las cámaras de vigilancia de la ciudad no funcionan, sino que están en mantenimiento, según le refirieron las autoridades a la madre.
“Yo me siento desesperada, me inquieta demasiado que ni siquiera esos tres puntos se hayan atacado, no sé en qué consiste que la fiscalía nos maneje que están en investigación cuando en realidad no vemos acciones claras que se hayan tomado, no vemos resultados, no tenemos nada”.
La búsqueda de Carlos Emilio comenzó por parte de su familia en establecimientos cercanos, hospitales, policía municipal “y no ha parado hasta hoy”, dijo Brenda Valenzuela.

