Nacional
No soportaría un día sin mi mujer: Chente quería morir antes que ‘Cuquita’
La historia de amor entre Vicente Chente Fernández y María de Refugio Abarca Villaseñor Cuquita inició desde que ambos apenas eran unos adolescentes.
Vicente Fernández Gómez, el llamado Charro de Huentitán se había ido a vivir a la ciudad de Guadalajara en el estado de Jalisco en busca de una oportunidad para dedicarse a lo que más lo apasionaba: la música.
Desde su tierna infancia, a los 6 años, el pequeño Chente empezó a soñar en una carrera como cantante. A los 8 años recibió su primer guitarra y rápidamente comenzó a tocarla.
A los 14 años, el interprete de Acá entre nos, se fue a Guadalajara a participar en un concurso de cantantes amateurs el cual ganó. Era el año de 1954.
A partir de ahí El ídolo de México, prefirió quedarse a vivir en Guadalajara donde sabía que tendría más oportunidades, comenzó a tocar en fiestas pequeñas, en reuniones para grupos de familiares y amigos, así como hasta en bodas y demás festejos.
En esos años, era un adolescente enamorado, así conoció a María de Refugio Abarca Villaseñor Cuquita, quien era su vecina y quedó prendido de su belleza.
El mismo charro cuenta en entrevistas que desde que vio a esa ‘chaparrita y caderona’ la trató de conquistar.
Cuquita salía una tarde de misa con su mamá y el adolescente se acercó a entregarle una flor. Más tarde le pidió ser su novia, pero ella le contestó que le respondería en una semana.
Se hicieron novios a la semana, pero el interprete de Estos celos tuvo que empezar a viajar e irse de Guadalajara.
Al regresar, Cuquita ya tenía otro novio, por lo que el Charro de Huentitán le dijo “te doy 10 minutos para que cortes con él porque nos casamos el 27 de diciembre de 1963”, y ella así lo hizo. La fecha llegó y se casaron en una sencilla ceremonia.
María de Refugio, Cuca, nació en Guadalajara el 23 de julio de 1946. Es decir, es 6 años menor que Vicente, por lo que tuvieron que obtener el permiso de sus padres para la boda ya que ella era menor de edad.
Chente Fernández, uno de los cantantes más representativos de la música ranchera mexicana, se refiere a Cuquita cada que tiene oportunidad, habla del gran amor que le tiene a su esposa.
Ha señalado que no soportaría un día sin su mujer. Incluso ha dicho que preferiría morir antes que Cuquita.

