Coatzacoalcos
*Se necesitan rehabilitar 8 kilómetros de la zona industrial de Coatzacoalcos para reducir inseguridad*
Enrique Burgos
La rehabilitación integral de al menos ocho kilómetros de vialidades en la zona industrial de Coatzacoalcos requiere una inversión superior a los 100 millones de pesos, debido al severo deterioro que presentan actualmente los caminos: losas fracturadas, hundimientos y varillas expuestas.
Luis Castro Mendizábal, gerente del Comité Local de Ayuda Mutua (CLAM), señaló que estas vías acumulan más de una década sin mantenimiento formal, situación que no solo complica el tránsito, sino que también ha contribuido al aumento de la delincuencia en el área.

“Hace años se invirtieron 100 millones de pesos únicamente para rehabilitar algunas losas. Hoy, gran parte del bulevar está dañada y requiere una inversión similar”, explicó.
El mal estado de las vialidades obliga a los conductores a reducir la velocidad, lo que genera condiciones propicias para los asaltos. Castro Mendizábal recordó un punto crítico donde se repetían robos debido a una losa colapsada. Tras realizar bacheo en el sitio, los incidentes desaparecieron.
El CLAM ha documentado al menos 24 hechos delictivos en la zona industrial, principalmente asaltos a mano armada y ataques a transportistas.
Las rutas que requieren una “rehabilitación completa” son el bulevar Cangrejera–Morelos, los accesos a la zona de Pajaritos y el tramo conocido como El Chapo. En conjunto, representan alrededor de ocho kilómetros que deben ser intervenidos, sin contar el área correspondiente a la carretera 180.
Estas vías son utilizadas diariamente por más de 15 mil personas —entre trabajadores, transportistas, contratistas y proveedores— y funcionan además como rutas de evacuación para empresas y comunidades como Mundo Nuevo y Villa Allende.
El sector industrial, a través del CLAM, AIEVAC y otras organizaciones, ha realizado trabajos de bacheo con recursos propios en puntos críticos. Paralelamente, se mantiene la gestión ante las autoridades federales, estatales y municipales para obtener los fondos necesarios que permitan una rehabilitación mayor.
“La labor que hacemos es gestionar ante quien corresponda para que estas obras se realicen. No solo benefician a trabajadores y empresas, también a las comunidades que dependen de estas vialidades”, finalizó.

